Es difícil de creer, pero el negocio de los suplementos nutricionales es tan poco honrado como algunas prácticas de la mafia. Sabemos que cuando piensas en los fabricantes de suplementos evocas una imagen limpia y altruista de empresas benefactoras, honestas e íntegras, compañías que sólo quieren ayudar a la gente a realizar sus sueños y…
¿A quién estamos engañando? La industria de los suplementos tiene una reputación horrible. Por desgracia es una industria llena de farsantes, aprovechados y estafadores.
Echa un vistazo a los escalafones altos de muchas compañías de suplementos y encontrarás más ex convictos y ex traficantes de drogas de los que puedas mantener a raya. Es una industria despiadada donde los competidores son considerados enemigos mortales y los consumidores son considerados imbéciles que pueden ser manipulados con promesas de grandes músculos y cinturas estrechas.
Por supuesto no todas las compañías de suplementos pertenecen a esa desagradable categoría. Existen algunas formadas por personas que no han estado en la cárcel, que respetan a quienes usan sus productos, y que rehúsan colocar un producto en el mercado a menos de que sea innovador, seguro y efectivo. Pero la verdad es que puedes contarlas con los dedos de la mano.
Vamos a hablar sobre los trucos sucios que se utilizan para vender productos basura a los consumidores ingenuos.
Truco sucio 1 – Soborno
En los años 50 el escándalo irrumpió en el mundo de la música. Las compañías de discos, para crear una audiencia para ciertos lanzamientos, pagaban a las emisoras de radio por poner sus canciones. Se hacía de manera encubierta y era ilegal.
Desafortunadamente, la industria de suplementos es culpable de lo mismo. Muchas compañías ofrecen un soborno a los empleados o vendedores de las tiendas de nutrición. Si el vendedor vende una botella de sus productos a algún friki, entonces recibe una cantidad de dinero previamente acordada.
¿Te has preguntado alguna vez por qué el vendedor saca de repente algún producto del que nunca has oído hablar y ensalza sus virtudes? Lo más posible es que esté tratando de engordar su bolsillo.
Esta práctica se ha extendido de tal modo que prácticamente todas las empresas de suplementos se han visto forzadas a ello, ofreciendo sobornos similares para poder competir con los otros productos en igualdad de condiciones.
Los consumidores informados no tienen que preocuparse de esto, pero el pobre novato saldrá de la tienda con una bolsa llena de compras inducidas por el soborno.
Truco sucio 2- Malabarismos en el etiquetado
La siguiente es una lista de ingredientes que podrías ver en multitud de sustitutos de comida:
SuperPro (mezcla única de concentrado de proteína de suero a partir de proteína de suero especialmente filtrada y con intercambio de iones, caseinato de calcio, aislado de proteína de leche, taurina, l-glutamina, caseinato de sodio, albúmina de huevo, y calcio alfa-ketoglutarato (AKG)).
Los novatos ven en la lista “SuperPro” y piensan que es alguna clase de proteína mágica super efectiva. No existe tal cosa.
No te sorprenderá saber que la FDA tiene leyes respecto al etiquetado, y una de ellas requiere que los fabricantes de alimentos enumeren los ingredientes por orden de cantidad. El ingrediente que aparece primero en la lista sería el predominante, y los ingredientes subsiguientes se enumerarían en orden descendente de peso. Si el producto contiene 100 gramos de la substancia mágica A, 50 gramos de la substancia mágica B, y 25 gramos de la substancia semi-mágica C, entonces la substancia A debería aparecer primera en la etiqueta, seguida por B y finalmente por C.
En virtud de esto, casi cualquier sustituto de comidas debería tener la maltodextrina como primer ingrediente, y como muchos de vosotros sabéis, la maltodextrina es un polvo de carbohidrato dulce y barato. Pero ningún consumidor querría comprar una bebida de proteína en la que la maltodextrina fuera el primer ingrediente ¿verdad?
Bueno, eso es fácil de sortear. Todo lo que necesitas es poner juntos un puñado de ingredientes, uno o más de los cuales podrían ser proteína, y registrar el nombre de la mezcla. Dale un nombre atractivo y mágico y entonces a ojos de la FDA la substancia tendrá su propia entidad. Entonces, naturalmente, la nueva mezcla mágica será la primera en la lista de ingredientes. Así es como surgieron cosas como el Metamyosin.
Lo mismo sucede con multitud de productos.
¿Es esto fraudulento? Tal vez no, pero tienes que admitir que al menos es un tanto engañoso, especialmente si van por ahí proclamando las cualidades mágicas de su proteína.
Truco sucio 3 – Usar ingredientes “ocultos”
No hay nada mágico en torno a los polvos de proteína y los sustitutos de comidas. Pero no muchas compañías tienen la integridad de decir “Mirad, estos productos son cómodos, saben bien y los ingredientes son de la más alta calidad. Pero al final, son solamente comida.”
No, en lugar de eso crean tal euforia que los novatos y los deficientes mentales piensan que tienen en sus manos esteroides con sabor a chocolate. Entonces ¿cómo los fabricantes tramposos consiguen prolongar esa euforia? Bueno, sabemos de algunos que añaden un ingrediente secreto al producto, uno no descrito en la etiqueta.
Un truco consiste en añadir un poco de creatina en la proteína en polvo. ¿Por qué harían esto? Simple. Pese a que la creatina puede ayudarte a largo plazo a construir músculo, una de las primeras cosas que ocurren es una gran retención de líquidos, que a veces permite que los usuarios ganen algunos kilos de agua en la primera semana de uso. De este modo los consumidores de la proteína piensan “Joder, he ganado un kilo en unos días gracias a este producto. Voy a ponerme enorme.”
Algunos quemadores de grasa, también añaden algún extra, normalmente un diurético. Aunque suelen indicarse en la etiqueta (como dicta la ley) apenas te explican por qué ingredientes como el diente de león, la damiana, la raíz de zarzaparrilla, las hojas de buchu, la gramilla, la seda de maíz, las hojas de uva de oso, o las bayas de enebro se agregan. Te lo diremos nosotros. Las añaden porque mearás algo de peso en agua durante la primera semana y creerás que estás perdiendo grasa.
Muchos de los llamados “quemagrasas” tópicos del mercado no son más que diuréticos locales, que proporcionan resultados temporales (si es que hay alguno). Puedes lograr el mismo efecto de pérdida local de agua utilizando Preparation-H (nota del traductor: es un medicamento antiinflamatorio que se emplea en el tratamiento de las hemorroides, y cuyos equivalentes en otros países se emplean también de manera clandestina para drenar retenciones locales) y un envoltorio de plástico, un viejo truco empleado por los culturistas antes de la competición.
También existen rumores de que muchos de los primeros sustitutos de comida, los “alimentos de diseño”, contenían algún tipo de substancia ilegal en los primeros lotes. Un infiltrado de esta industria al cual conocemos tiene pruebas de este tipo de engaños. Dispone de análisis de laboratorio que demuestran que se añadieron pequeñas dosis de un esteroide anabólico real al producto. Al obtener los consumidores pioneros resultados sorprendentes, se extendió la popularidad del nuevo producto “milagro”, y una industria entera emergió. La prueba fue, literalmente, engullida, y la droga no volvió a emplearse en lotes posteriores.
Truco sucio 4 – Escatimar los ingredientes activos
Hay muchos suplementos que funcionan, pero suelen tender a un precio alto. Los ingredientes brutos y el proceso de manufacturación son caros. Entonces ¿cómo hace una empresa deshonesta de suplementos (a veces sólo ignorante) para obtener beneficios? Fácil. Emplean sólo una pequeña cantidad del ingrediente activo, lo justo para que legalmente puedan incluirlo en la etiqueta, aunque no suficiente para que haga algo por el pobre tipo que lo comprará.
Esto comenzó con la creatina, lo que resulta estúpido por la que creatina ya es barata. Se descubrió que muchas marcas comerciales “sin nombre” estaban vendiendo cubos de nada más que azúcar y proteína de baja calidad asegurando que el producto contenía creatina. La tenía ¡pero tendrías que comerte el cubo entero para obtener 5 gramos!
Esta fue la tónica habitual, polvos que contenían un poco de prácticamente todo lo demás que había en los estantes. Por supuesto, no había suficiente de nada en particular para crear algún efecto en el consumidor, pero desde luego quedaba genial enumerar tantas cosas en la etiqueta ¿verdad?
Más recientemente, este truco sucio se ha realizado con el tribulus y con algunos de los productos de methoxy-isoflavonas del mercado. Claro que esos polvos contienen methoxy, pero no suficiente para ayudar a alguien a construir músculo (y por otro lado, el methoxy en polvo, sin un vehículo especial, no funciona adecuadamente). Aun así, hay muchos más consumidores que no leen atentamente las etiquetas que los que sí lo hacen, así que estos productos siguen en boga, al menos para los usuarios nuevos que no conocen nada mejor.
Truco sucio 5 – Usar ingredientes basura
Este se parece al truco sucio número 4, sólo que esta vez la empresa utiliza una cantidad adecuada del ingrediente correcto, eso sí, una versión menos efectiva y de peor calidad. Está sucediendo mucho ahora con los productos de tribulus. Se corre la voz sobre productos como Tribex-500 o similar de modo que otras compañías corren a crear sus propias versiones.
La cosa es que hay un mundo de diferencias entre el tribulus terrestris de calidad y la morralla usada por la mayoría de las empresas. Sin duda que pueden anunciar el tribulus en la etiqueta, pero el consumidor no obtendrá el producto óptimo. Es como escoger entre un Porsche 911 y un Ford Escort. Ambos tienen cuatro ruedas, un motor, puertas y esas cosas, y además ambos son coches ¿así qué cual es la diferencia? (¡Mucha!)
Este también es un truco soterrado empleado en el mercado de proteína en polvo y sustitutos de comidas. Lo siento, pero no hay forma de que obtengas ingredientes de calidad de esos sucios y baratos cubos de proteína. Es como el tipo de la esquina que te vende un “Rolex” por quince euros. No caigas en el engaño.
Truco sucio 6 – Trucos con la hormona de crecimiento
Algunas empresas tanto en el mundo del culturismo como en el del rejuvenecimiento, están vendiendo productos de hormona de crecimiento.
El problema es que no venden auténtica hormona de crecimiento. Venden lo que como mucho son secretagogos de la hormona de crecimiento. En realidad, el producto es tal vez un aminoácido como la arginina, que cuando se toma en grandes cantidades en un estómago vacío, puede causar un pico temporal de la hormona de crecimiento. Tendrías que duplicar este pico varias veces al día para tener algún efecto beneficioso.
Esto es comparable a vender un martillo como producto estimulador de la hormona de crecimiento. El dolor a veces provoca un aumento de la hormona de crecimiento, así que si te golpeas en la cabeza con el martillo, tendrás un aumento temporal de la hormona. Para apoyar la eficacia de su martillo como producto culturista o rejuvenecedor, la empresa se basa en investigaciones realizadas con la verdadera hormona de crecimiento.
Sólo el consumidor desinformado ignora la verdad.
Las empresas homeopáticas están haciendo lo mismo, pero sus productos se basan en una teoría distinta. De acuerdo a la homeopatía estricta, un compuesto químico actúa sobre el cuerpo porque tiene una energía particular o resonancia que tiene un efecto específico. No es el compuesto en sí el que tiene el efecto, sino su energía vibratoria. Por lo tanto, en un intento de liberar esta energía y hacer el producto lo más efectivo posible, lo destilan con agua una y otra vez. Por ejemplo, ponen una parte de la substancia A en 10 partes de agua. Lo mezclan, y entonces ponen una parte de la mezcla en 100 partes de agua, y lo vuelven a mezclar.
La substancia original como tal se encuentra más y más diluida. De hecho, piensan que las medicinas más potentes no contienen moléculas de la substancia original; sólo la energía vibratoria química. Sí, lo sé, yo tampoco lo pillo.
En cualquier caso, emplear investigaciones realizadas con hormona de crecimiento auténtica para apoyar sus proclamas es completamente erróneo.
Truco sucio 7 – Sesgar los resultados científicos
A todo el mundo le gusta ver estudios científicos sobre los nuevos suplementos, pero esto puede ser un arma de doble filo. Después de todo, hay cantidad de estudios que dicen que el HMB (un derivado de la leucina) funciona bien, aunque el 99% de la gente que lo ha probado te dirá que no sirve para nada. ¿Quién tiene razón?
Una respuesta es que el suplemento realmente funciona… pero sólo en cantidades muy altas. Se ha demostrado que el HMB funciona bien a 12 gramos diarios. ¡Pero eso supone tomar cada día unas 48 cápsulas que cuestan 15 euros! No es realista, sobre todo para los mediocres resultados.
El piruvato también me viene a la mente. Años atrás en 1996, el piruvato creaba una gran excitación en la comunidad fitness. En un estudio realizado antes de que el piruvato estuviera disponible, supuestamente incrementó la pérdida de grasa en un 48%. También se suponía que minimizaba la pérdida de músculo durante la dieta y aumentaba la resistencia. Incluso llegó a ser considerado un fármaco con receta, pero los cambios en la regulación de suplementos permitieron que el piruvato y muchos otros compuestos fueran vendidos legalmente sin necesidad de una receta médica.
El piruvato llegó al mercado, todo el mundo lo probó, y nadie notó demasiada, si es que hubo alguna, pérdida de grasa. ¿Qué demonios había ocurrido? Muchas cosas: los estudios originales se realizaron en mujeres obesas que emplearon 36 gramos diarios. Pero cuando llegó a los estantes la dosis recomendada oscilaba entre los 2 y los 5 gramos diarios. ¡Si quisieras obtener los mismos resultados que en los estudios originales tendrías que gastarte de 10 a 20 euros al día!
De todas formas, mucha gente tiene problemas de estómago con esta dosis y además el piruvato se degrada rápidamente, así que es posible que no estés obteniendo aquello por lo que has pagado si el producto ha sido almacenado durante demasiado tiempo.
Hoy día el piruvato se sigue vendiendo, pero fue un caso terminal desde el principio.
Uno de los trucos más viejos en lo relativo a los estudios científicos consiste en realizar las pruebas sobre un grupo escogido de personas y asumir que funcionará para todos de la misma forma. El problema es que un estudio realizado sobre una mujer pakistaní de 89 años que fuma dos cajas al día, probablemente no tendrá el mismo efecto en varones entrenados más jóvenes (¿Recuerdas el boro?)
En resumen, muchas empresas utilizan los estudios como un escaparate para vender, sabiendo que mucha gente no va a comprobarlos.
Truco sucio 8 – Si no puedes vencerlos, únete a ellos
Realmente no es un truco sucio, pero sirve como indicador del talante de las empresas.
Digamos que una empresa de suplementos anuncia un nuevo producto. Una compañía rival inmediatamente contraataca diciendo que ese producto no sirve para nada. Entonces algo sucede: ¡La gente comienza a comprar ese producto como locos! ¡Les gusta! De pronto, la empresa rival decide que ese producto no es tan malo después de todo y rápidamente coloca su propia versión en las tiendas.
El hecho es que hay dos tipos de empresas de suplementos ahí fuera. El primero venderá cualquier cosa que pueda dar un euro, tanto si el producto es bueno como si no. “Si hay alguien que compra testículos de cabra en polvo, entonces joder, mejor que comencemos a vender testículos de cabra en polvo” dicen.
El otro tipo de empresa evita seguir la corriente y vende sólo productos en cuya eficacia realmente creen –suplementos que ellos mismos quieren usar, en otras palabras. Adivina a cuál de los dos tipos de empresa pertenecen la mayoría.
Truco sucio 9 – Suplementos rechazados y descartes
En la industria de los suplementos abundan los parásitos. Estas empresas normalmente vigilan a los verdaderos innovadores y, o tratan de robar sus ideas, o bien recogen cualquier descarte. Te daremos dos ejemplos.
En una ocasión, buscando mejorar la farmacocinética, Biotest examinó varias prohormonas en una nueva forma llamada pentyl ethers. Esto fue hace dos años. Descartaron la idea porque ese producto era inferior a otros métodos.
Por supuesto, si hojeas las revistas de musculación actuales verás anuncios de este “nuevo” producto, una versión pentyl-ether de cualquier cosa, ¡5-estrogénico-hasta-el-máximo-AD! Aparentemente ¡algunas empresas se preocupan más de un rápido lucro que de sus pobres clientes que estarán quedándose calvos mientras les crecen mamas!
¿Cómo ocurren estas cosas? Bueno, a veces los parásitos simplemente tratan de adivinar lo que las compañías líderes están haciendo. Otras veces compran la idea rechazada a las empresas químicas. Entonces aceleran el desarrollo y pruebas del suplemento en un intento de ser los primeros en el mercado. El resultado suele ser un plagio de calidad inferior (Esto ocurrió con una de las copias de Androsol que hay en el mercado).
Cuidado con los parásitos.
Truco sucio 10 – Sabotear a otras empresas
Por suerte, sólo nos viene a la mente una pequeña y desagradable empresa que practique esto de manera regular, pero ya es suficiente. Lo que sucede es esto: Se crea un buen producto que es seguro y efectivo. La Rata de la empresa rival, o bien no puede vender el producto o bien está celosa porque no tuvieron la idea, así que inventa algunas historias, socavando a la empresa buena, y empieza a hacer tanto ruido que el responsable corporativo que está cagado de miedo y desconoce la ciencia que avala al producto, solicita dejar de vender el suplemento. El producto se suspende “en espera de una mayor investigación,” pero todos sabemos que nunca va a suceder.
La triste verdad es que los consumidores no podrán comprar un buen suplemento debido a los celos o maldad de una persona retorcida. Esto amenaza todo el futuro de la suplementación de calidad.
Truco sucio 11 – Hacer afirmaciones rotundamente falsas en la publicidad
Podemos entenderlo si una empresa piensa que su producto es bueno, aunque realmente no lo sea. Ocurre a veces. ¿Pero y si la empresa simple y llanamente miente sobre los efectos que atribuyen al producto?
Hemos visto muchos ejemplos de esto, desde azucarados “ganadores de peso” (weight-gainers) siendo promocionados como suplementos para la pérdida de grasa, a quemadores de grasa siendo vendidos como creadores de masa. Es como mearse en la pierna del consumidor y decirle que está lloviendo.
Por supuesto, estas empresas adjuntan en sus anuncios algunas fotos de un culturista profesional ciclado, la más rastrera de todas las técnicas publicitarias. Pero el 90% de la gente están dispuestas a creerse el anuncio. Una imagen vale más que mil palabras, y quizás más que doscientas mentiras.
Truco sucio 12 – Trucos con las palabras
Las nuevas empresas, en lo que debe ser un intento de engañar al no iniciado, a menudo adoptan un nombre que es muy, muy parecido al de alguna empresa farmacéutica respetada.
La mayoría de vosotros habréis oído hablar de compañías como Schering, Searle, Glaxo Wellcome, Merck o SmithKline Beecham. Los principiantes también han oído estos nombres. Quizás no los identifican como empresas farmacéuticas o no son capaces de nombrar sus elaboraciones, pero sus nombres les son vagamente familiares. Así que cuando ven un producto en la tienda de suplementos que tiene un nombre virtualmente idéntico al de una de estas empresas –salvo algunas letras- se dicen a sí mismos “Oh, sí, conozco a esta empresa, debe ser buena”.
Y terminan adquiriendo productos basándose en una identidad errónea. Parece raro, pero ocurre a menudo.
Asimismo hay un montón de empresas nuevas de suplementos que venden varias mezclas y compuestos con prohormonas, pero en lugar de admitir que están vendiendo prohormonas, dan a sus productos nombres que están muy próximos a los de esteroides conocidos.
Equipoise se convierte en algo como Equipose, o parecido. Incluso citan el prospecto de la auténtica droga como parte de la descripción de su producto, reforzando la impresión de que esta empresa ha logrado de algún modo vender esteroides legalmente.
Es lamentable.
Caveat emptor (aviso a compradores)
Ahora, deja que te preguntemos. Si un fabricante de suplementos utiliza estos trucos desagradables ¿Cuál piensas que será la actitud de esa empresa hacia sus clientes? ¿Cuán inteligente piensa esa empresa que eres? De hecho, no les preocupa lo que piense el consumidor inteligente ¡no es su público objetivo! En lugar de eso se enfocan hacia los novatos y los tontos, más o menos el mismo sector que llama a los videntes de la madrugada y compran esas pastillas para alargar el pene.
La moral de la historia es que es mejor limitarse a las empresas en las que confíes, aquellas con un buen historial y que ofrezcan garantías de devolución del dinero. Siendo directos: si una compañía te defrauda no vuelvas con ella. Llévate el negocio a otra parte. Existe gente realmente honesta en el negocio de los suplementos, pero tendrás que buscar bastante para encontrarlos.
Artículo original de Chris Shugart:
http://www.t-nation.com/free_online_article/sports_body_training_performance_investigative/dirty_tricks
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